Sobre mí

Yo soy

Enlazadora de mundos

Hay una parte de mi que quizá por supervivencia, o por condicionamiento,  ha querido encajar en este mundo. Pero sin duda alguna, hay ciertos caminos que aunque a veces he tenido la oportunidad, mi alma no me ha dejado tomar.

Mi historia. Una parte de ella…

Uno de esos caminos ha sido estudiar una carrera en la Universidad. En ese momento no sabía el por qué ni el para qué, pero con el paso del tiempo, y un intenso viaje de autoconocimiento, he logrado sentir el sentido de todo ello.

Me gusta observar, aprender e integrar, para poder sentirme alineada con lo que soy, y accionar en coherencia con ello.  Esa ha sido mi Universidad, la de mi propia vida.

Y ahora sé, que es la enseñanza más coherente que he podido estudiar, ya que ningún conocimiento es válido si no se ejecuta una acción, en coherencia con él.

A veces, no sabes por qué razón acabas dedicándote a algo, yo tampoco creía saberlo, aunque la magia del viaje interior, te trae sorpresas y una de tantas ha sido descubrir el por qué y el para qué me ubico en el tema de la alimentación.

Mi estructura de carácter en esta vida, tiene mucha tendencia a estar más en el cielo que en la tierra, tiende a ausentarse de esta realidad física al mínimo atisbo de conflicto.

De pequeña apenas comía, realmente no sabía lo que era la sensación de hambre.

No comer era mi manera de conseguir vivir más fácilmente en “otros mundos” más amables para mi, que la realidad en la que vivía en ese momento, que como niña, no lograba entender muchas veces. De hecho lo más parecido que sentía al hambre, era el deseo de que llegara la hora de tomar el Pranzo, un jarabe para estimular el hambre que me daba mi madre, y que tenía un sabor dulce riquísimo.

En el azúcar de ese jarabe, encontraba el amor de mamá y papá, que no lograba obtener de la forma que necesitaba.

A lo largo de mi adolescencia y parte de mi adultez, comía de una forma automática e inconsciente, comida que no precisamente me nutría. Me volví adicta a los chutes de energía que te da el café, el chocolate, la chuches, el azúcar refinado de los donetes o la sal de las bolsas de risketos. Ese tipo de alimentación, sin duda, me lograba mantener más en la tierra, pero a un precio demasiado caro para mi salud. 

Buscaba el amor que no recibí de pequeña, en esos dulces y alimentos sabrosamente adictivos. Y es precisamente la relación que tenía con ese tipo de comida, la misma que tenía conmigo misma y con mi cuerpo.

Además, fruto de la separación de mis padres empecé a fumar cada vez más, buscando la libertad, la comunicación y un entorno donde sentirme segura y tranquila.

Las consecuencias físicas, fueron todo tipo de alteraciones del sistema digestivo que te puedan venir a la mente, además estaba resfriada todo el año y tenía migrañas 3 semanas al mes. Mi sistema inmune estaba realmente débil.

Ese estado de salud te obliga a buscar soluciones y ahí empezó mi viaje.

Después de casi toda la vida viviendo desconectada de mí, con una mentalidad en piloto automático entorno a mi alimentación, mi cuerpo y mi propósito, un día desperté y descubrí cómo podía encontrar el equilibrio mente-cuerpo-emoción-alma. Y era conectar con mis necesidades reales desde mi sabiduría interior. Transformando aquello que detectaba me limitaba y afectaba a mi bienestar físico, emocional, corporal y espiritual.

La verdad, nunca me ha gustado llamar la atención, más bien lo contrario, pero mi alma tenía otros planes para mi y no me dejaba que me escondiera fácilmente. Así que  fruto de mi experiencia personal y profesional se despertó ese impulso interior imparable que hizo que finalmente decidiera crear y manifestar un servicio propio, con mi enfoque y energía particular entorno a la alimentación y el auto-AMOR.

En 2013 creo Emoalimentación, basado en la gestión emocional respecto a la comida. Ocho años después, en 2021, claramente era momento de dar un salto quántico, y en respuesta a ese deseo interior, la vida me envió mensajeras que renombraron mi proyecto, para adaptarse a la nueva misión amplificada.  Amoalimentación.

Ya no era solamente cuestión de emociones y alimentación, sino de mucho más que eso. Ha cambiado una letra en el nombre que ha elevado la vibración del propósito, alineándose a la energía del momento: El Amor.

Es con este servicio de Amoalimentación, que mi alma me guía a entregar mi granito de arena a este mundo, en plena transformación. Acompañando tu viaje interior amorosa y respetuosamente, sin prisas, con pausas, a tu ritmo y con mucha consciencia y auto-cuidado.

Amoalimentación para mi, es el flujo de vida que existe en todos los seres humanos, el cual te invita a conocer y amar a tus diferentes cuerpos (físico, emocional, mental, espiritual…) a través de lo que dejas entrar o no en tu vida, en tu corazón y en tu boca, es decir, lo que te alimenta o no, para caminar hacia la liberación de todos los sistemas y patrones que ahora te hacen sentir incómoda en “algo” que no reconoces como tuyo.

La herramienta fundamental de la Amoalimentación es el despertar de la intuición, para poder jugar al juego de la vida con ligereza, amor y amabilidad contigo misma a lo largo de tu proceso de autoconocimiento.

                  

 

 

Y ahora que conoces más sobre mi historia...

¿Tu corazón te dice que es momento de amoalimentar tu vida?

Te regalo un encuentro telefónico gratuito, directamente conmigo, para que puedas conectarte más contigo y tu intuición. En esta llamada descubriremos qué es importante para ti en estos momentos, por donde puedes empezar y cómo la Amoalimentacion puede acompañarte en tu viaje interior.